Un faro cultural que cumple 95 años

La Biblioteca Popular de Ingeniero Jacobacci se encamina hacia su casi siglo de vida. Nacida como una asociación civil sin fines de lucro, su historia es el fiel reflejo de la voluntad colectiva de un pueblo que siempre apostó por los libros y la cultura. Hoy, en el marco de los festejos por su 95.º aniversario, la institución no solo celebra su pasado, sino que se reinventa para abrazar a las nuevas generaciones y proteger su invaluable patrimonio. José María Ramallo (Presidente de la Comisión Directiva) nos contó acerca de la historia de esta institución.

La semilla de la biblioteca se plantó en 1931 gracias a la iniciativa de un grupo de vecinos. En sus comienzos, funcionó en un pequeño espacio de la Escuela Primaria Nº 17 (en lo que actualmente es el comedor), donde se empezaron a juntar los primeros volúmenes. Con el paso de los años, la personería jurídica llegó formalmente hacia 1963 bajo la gestión de Elisa Ranucci de Gil.  Antes de consolidarse en su ubicación actual, la biblioteca peregrinó por distintos espacios: llegó cerca del museo local (donde hoy se encuentra el salón de jefes comunales) y llegó a adquirir un terreno sobre la Avenida San Martín. Finalmente, en la década de 1980, tras un acuerdo con el intendente municipal y la posterior cesión del edificio en 1988 bajo la gestión de Edgardo Buyayisqui, la biblioteca logró tener su casa propia, un espacio que hoy cuenta con salas bautizadas en honor a grandes pilares de la institución como Edgardo, Julia Fernández de Merelles, Casamiquela y la concurrida sala infantil “Ana María Ponce”. 

Al ser una asociación civil, la biblioteca no depende económicamente del municipio y se sostiene gracias al esfuerzo de su comisión y la comunidad. Recientemente, tras afrontar una importante deuda de gas que amenazó el funcionamiento del lugar, la solidaridad de los vecinos se hizo notar: a través de una campaña de “Socios Protectores” se sumaron 30 colaboradores permanentes y se contó con el apoyo fundamental de la municipalidad y del comerciante Roberto Vázquez para saldar los compromisos económicos y mantener las puertas abiertas. Aunque históricamente la provincia de Río Negro se destacó por ser la primera en contar con personal bibliotecario, los trabajos burocráticos hicieron que las vacantes por jubilaciones o renuncias no se reemplazaran. Lejos de bajar los brazos, la gestión actual logró reabrir el espacio en un amplio horario (de 09:00 a 20:00 hs) coordinando con el Ministerio de Educación y Derechos Humanos para que personal con reubicación de tareas preste sus funciones allí. 

<<Al contrario de lo que se podría pensar en esta era digital, los adolescentes y niños han vuelto masivamente a la biblioteca>> nos reconoce José María.

Hoy el espacio se llena de estudiantes de nivel secundario y otras escuelas) que eligen el lugar por su tranquilidad, el acceso a internet, la posibilidad de realizar sus prácticas profesionalizantes o trabajos grupales, y —por qué no— por la calidez de poder compartir un mate mientras estudian.  Además de la consulta de novelas y libros de autoayuda (en su mayoría) por parte de los adultos, la biblioteca mantiene una agenda viva de talleres gratuitos para la comunidad. Actualmente, se dictan un taller de lectoescritura (coordinado por Elba Gonzáles junto al área de cultura municipal) que reúne desde adolescentes hasta adultos mayores y un taller de pintura en madera dictado por Romina Agustín, que cuenta con más de 30 inscriptos. 

En el marco de las celebraciones por los 95 años, el próximo lunes 25/5 se llevarán a cabo tres acontecimientos centrales que conjugan la memoria institucional y la historia de Jacobacci.

 Inauguración del Museo Bibliográfico “Amanda Cooper” Tras un exhaustivo relevamiento museológico y curatorial realizado junto al profesor Aníbal Mamani, se abrirá una sala permanente que exhibirá los tesoros históricos que resguarda la biblioteca. Entre ellos se destaca una edición de la Historia de la conquista de México de 1829 (el ejemplar más antiguo del catálogo), una edición histórica del Código de Hammurabi de principios del siglo XX, la Suma Teológica , las obras completas de Aristóteles traducidas del latín, y los 84 volúmenes de la emblemática enciclopedia Espasa-Calpe.

El museo lleva el nombre de Amanda Cooper en reconocimiento a sus más de 55 años de incansable labor como bibliotecaria de la institución. Durante el acto se expondrá el libro de actas originales de 1968 que documenta su designación. 

Como también el 25 de mayo coincide con los 100 años del nacimiento del célebre escritor local, pilar fundamental de la microhistoria y el folklore literario patagónico, Elías Chucair. La biblioteca posee un espacio dedicado a sus más de 40 libros, muchos de ellos dedicados a puño y letra a la institución.

En la conmemoración a Dn. Elías participará su familia (su hija Alicia y su nieta), quienes expondrán objetos personales del autor, y el municipio colocará una placa conmemorativa en su honor.

Preservación de la memoria local: Además de las obras literarias, el nuevo espacio permitirá a la comunidad acceder a documentos históricos únicos que posee la biblioteca, cuentos como los libros de actas de la institución, la primera Carta Orgánica, la primera Ley Impositiva Municipal, el Diario de Sesiones de la Primera Convención Constituyente de la Provincia, y documentos de la época del proceso civil-militar (como la “carpeta negra” del operativo Martillo). 

Con una colección que supera los 23.600 volúmenes y que sigue creciendo gracias a valiosas donaciones comunitarias., la Biblioteca Popular de Jacobacci demuestra que el libro en formato papel supera la lectura: se convierte en un objeto patrimonial, en un testigo de su época y en el corazón del encuentro social de nuestro pueblo.

Desde Kaleido Magazine, saludamos a todo el presonal que estuvo y está actualmente prestando sus servicios en nuestra querida Biblioteca Popular, feliz 95 Aniversario!!!!!!

Otros Posts