Belén Cuburu Costa tiene 29 años y está operada hace 26 años, de implante coclear (es un dispositivo electrónico que ayuda a las personas con pérdida auditiva severa o profunda a escuchar. Funciona reemplazando la función de las partes dañadas del oído interno la cóclea para estimular directamente el nervio auditivo, enviando señales sonoras al cerebro)
Desde la primera vez que escuchó <<….Fue una sensación muy, muy diferente. Una sensación muy linda. Porque era la primera vez que oía los diferentes sonidos y vibraciones que antes no solía escuchar. Entonces, comencé a aprender a escuchar.>>
<<Al salir con mis padres, después que comenzó a funcionar el dispositivo, para escuchar los sonidos de la calle y el primer sonido que escuché y quedé asombrada con los ojos muyyy abiertos (según me cuenta mi madre) fue una moto. En ese instante estaba muy sorprendida. ¡Tenía tres añitos, y la verdad es que en ese momento dije: qué lindo!>>
<<Antes no entendía que era el sonido y a medida que crecía gracias a la rehabilitación con fonoaudiólogas, psicopedagogas tuve que aprender mucho: escuchar sin leer los labios, era un trabajo constante, pero con el apoyo de mi familia, de profesionales y también de la escuela primaria y secundaria de Jacobacci, me han ayudado a salir adelante. A ser una persona más de la sociedad.>>
<<De pequeña, el hecho de haber sido operada, yo sentía como que había sido una más con esta situación y nunca sentí que era discapacitada. Era una operación para poder oír y listo.>>
<<A medida que crecí a los 15 o 16 años, ahí me di cuenta porqué usaba el certificado de discapacidad.>>

Mi madre me había explicado que tenía hipoacusia bilateral profunda y ese certificado era necesario para manejarme en sitios como colectivos, en trenes, subte. Y ahí fui más consciente, pues antes no sabía que era el certificado de capacidad.
<<Desde mi condición, un consejo a personas oyentes y en general a toda la sociedad, es cuando tengan que tratar con una persona sorda no asustarse, buscar la manera de hablar con claridad y modular. Entonces la persona sorda te agradecerá mucho. Si vos la mira de frente y modulas tranquilamente, no habrá ningún problema, te entiende>>.
<<Otro es cuando hay mucha gente, estar en un grupo. Tratar de tener en cuenta que hay una persona sorda. Entonces mirarla y hablarle de frente así entiende y no se siente excluida porque eso genera tristeza, como una culpa de no poder escuchar como los oyentes. >>
El SILENCIO. <<Cuando a veces desconecto el aparato me siento más conectada con mi ser>>
<<Entonces, trato de obviar mis problemas, detalles que me pueden molestar. De esta forma me conecto conmigo misma. Al silencio lo aprecio, lo respeto y lo amo mucho.>>

<<Mucha gente no entiende qué es silencio total, también algunas tienen miedo de estar en silencio y con ellas mismas. No poder percibir nada yo lo siento tan bien y lo repito mucho, esto de “desconectarme”>>
<<El silencio es valioso y cuando activo el aparato obvio es hermosísimo oír todos los sonidos, vibraciones, pero en un punto te cansa, como que en tu cabeza está todo el tiempo atormentando y necesitas una desconexión. Por eso el silencio no me quita nada, es como que me suma.>>
Belén nos comentó: << existen diferentes posturas dentro de los sordos. Algunos, como es su caso, fue operada para poder oír. Otros en cambio, eligen esa condición y no desean operarse y todas son aceptables>> expresó.
Gracias Belén, por compartir un poco de tu vida con nosotros!!!!!
