Los orígenes de la Biodanza se remontan a principios de los años setenta, cuando el docente chileno Rolando Toro trabajaba en el hospital psiquiátrico de la Universidad de Santiago de Chile. En 1965 comenzó a experimentar con el uso de la danza con pacientes en atención psiquiátrica.
En 1974, tras el golpe de Estado de Pinochet en Chile, Rolando marchó a Argentina donde propuso la aplicación de Biodanza a colectivos con diversas patologías físicas. De Argentina se trasladó a Brasil donde creó un Instituto Privado de Biodanza.
A partir de 1980, Biodanza se extendió rápidamente por casi toda Sudamérica y, desde 1988, también en muchos países europeos, norteamericanos, en Rusia, Israel, Sudáfrica, Japón, Australia y Nueva Zelanda

Biodanza no es un movimiento unitario. Actualmente existen varias ramas pertenecientes a otras tantas escuelas, si bien su grado de implantación a nivel mundial y su peso en el conjunto global de la Biodanza es muy diferente.
Según Toro es posible definir la Biodanza como un sistema de integración humana, de renovación orgánica, de reeducación emocional y de reaprendizaje de las funciones originales de la vida; su metodología consiste en inducir la “vivencia” (la sensación de estar vivo aquí y ahora) a través de la música, el canto, el movimiento y situaciones de encuentro en el grupo, que buscan mejorar la capacidad de vincular afectivamente y la integración física, emocional y mental de quienes la practican.
La Biodanza es una actividad necesariamente grupal, que se practica en sesiones semanales o en talleres intensivos de uno o varios días.
Cada sesión de Biodanza, con una duración típica de entre hora y media y dos horas y media, está compuesta por una serie de “ejercicios-danza”, organizados de tal manera que comienzan de menor a mayor intensidad física hasta llegar a un punto en que dicha intensidad comienza a descender hasta intentar llegar a una relajación profunda.

Dichos ejercicios van acompañados por músicas especialmente seleccionadas, en los cuales el grupo, coordinado por el facilitador, danza con la intención de conectar con el aquí y ahora (concepto de presencia) bajo los principios básicos de progresividad, autorregulación y escucha del otro. A estos ejercicios se les denomina “vivencia” dado su carácter personal, participativo y experiencial.
Regulada por la International Biodanza Federation (IBFed) que es la federación de ámbito mundial formada por las asociaciones nacionales de escuelas de Biodanza Sistema Rolando Toro, es la variante más extendida a nivel global.
