Yoga terapéutico en la tercera edad: un camino de autodescubrimiento y sanación

En diálogo con Lelia Angélica Otto, docente jubilada de Ingeniero Jacobacci, quien transformó su vocación de enseñar en un espacio comunitario de bienestar, movimiento y salud para los adultos mayores, nos enteramos de todo esto que les pasamos a contar.

<<Hace seis años me jubilé como docente y en el 2020, durante la época de la pandemia, buscando alternativas por internet encontré una escuela de capacitación en yoga.  Siempre me había interesado comprender de qué se trataba esta práctica y en qué consistía. Fue allí donde descubrí el yoga terapéutico para la tercera edad. Esta disciplina enfoca su trabajo en acompañar y aliviar las dolencias más comunes que padecemos los adultos mayores, como la artritis, la artrosis de rodilla y cadera, la escoliosis o las hernias de disco>>

«La Organización Mundial de la Salud señala que las personas mayores necesitan realizar este tipo de prácticas para mejorar su calidad de vida. El yoga es, en definitiva, un viaje de autodescubrimiento que abarca el cuerpo físico, la mente y la energía.»

<<En la capacitación nos enseñaron la parte teórica y práctica. Al principio me preguntaba cómo era posible recuperarse de una dolencia a través del yoga. En aquel momento padecía una dolencia del manguito rotador en el brazo izquierdo; el dolor no me dejaba dormir bien por las noches.  Aunque acudí al traumatólogo y al kinesiólogo como corresponde, al estudiar descubrí que los mismos ejercicios de rehabilitación con bandas elásticas que me recetaba el profesional podía realizarlos a través del yoga terapéutico.  Esta práctica se adapta a la tercera edad porque utiliza elementos de ayuda (como pelotas de tenis, bastones o bandas elásticas). Son ejercicios de bajo impacto que no lesionan los músculos, fortalecen el cuerpo, mejoran la flexibilidad y devuelven la movilidad a las articulaciones.>>

<<Mi búsqueda no se detuvo en el primer título. Decidí profundizar mis estudios y realicé un profesorado en Yoga Terapéutico General, donde ampliamos contenidos de anatomía. Luego cursé la formación en Coach Psiconeuroemocional, aprendiendo sobre la gestión de emociones y chakras, y continué con Yoga para Niños y Adolescentes y especializaciones en masajes cervicales. Actualmente, me encuentro realizando un posgrado en Yoga, Nidra y Visualización Creativa, que forma parte de los trayectos formativos en la Escuela TAITOKU de Yoga y Medicina Oriental donde cursé todas estas disciplinas. >> 

<<Al trabajar con adultos mayores de 60 años en adelante, comprendí que era fundamental adaptar la técnica a sus posibilidades físicas. A muchos les cuesta acostarse en el mat (elemento de yoga para tenderse en el suelo) o volver a levantarse del suelo. Por eso, trabajamos utilizando principalmente la silla para las posturas, torsiones y estiramientos>>

<<Aprender a respirar de forma consciente es un antes y un después>> Continúa contándonos Lelia. <<En el día a día vivimos tan acelerados que nos olvidamos de respirar correctamente. En yoga recuperamos la respiración diafragmática, inhalando y exhalando suavemente por la nariz.  Al calmar la mente a través de la respiración y la meditación, disminuyen los niveles de cortisol (la hormona del estrés), reduciendo la inflamación y el dolor físico. Como cita la neurociencia actual, la mente nos puede enfermar, pero también nos brinda herramientas para sanar (respiración consciente)>>

<<También trabajamos la estimulación cognitiva, estimulación de los hemisferios cerebrales: ejercitamos de manera alternada la parte derecha e izquierda del cuerpo para enviar información clara al cerebro y favorecer la coordinación e integración.  Atención y motricidad: Mediante ejercicios combinados y dinámicos con aros, estimulamos la atención y coordinación en patologías como el Parkinson.  Arteterapia y estimulación sensorial: Incorporamos música y dinámicas creativas para despertar la imaginación>>

Nos informa también cómo es la estructura de una clase: <<por mi formación como docente, planifico cada sesión con una estructura pedagógica clara.  Sankalpa (Intención): definimos un propósito para la clase (por ejemplo: “Respiro, siento y libero”) Toma de conciencia: conexión con la respiración, relajación del rostro y relajación del suelo pélvico (ideal para mitigar afecciones como el bruxismo).  Mantra y Mudras: uso del sonido y gestos con las manos para enfocar la energía.  Ablandamiento articular: movimientos suaves de cuello y columna, respetando la biomecánica de cada cuerpo. Asanas adaptadas: posturas de pie o en silla enfocadas en la alineación y el equilibrio.  Relajación y Visualización: relajación profunda acompañada de imaginería guiada para retornar gradualmente a la calma.  En las clases recalco que el yoga no es una competencia. Si pido levantar un brazo, cada participante lo eleva hasta donde su anatomía lo permita: el límite es el propio dolor. No debemos sobre exigirnos ni frustrarnos.  Existe la creencia equivocada de que al envejecer la persona debe volverse inactiva. Es todo lo contrario: en la vejez es cuando más necesitamos movernos. El movimiento constante y consciente nos devuelve la autonomía y mejora sensiblemente la postura corporal y la columna vertebral>>

<<Al principio no pensaba enseñar, pero sentí el impulso de compartir este aprendizaje. Elaboré un proyecto que presenté ante el Centro de Jubilados y el PAMI, obteniendo una beca para financiar los materiales de la práctica. Posteriormente, a través de la Coordinación de Adultos Mayores de la Municipalidad, me invitaron a sumar un nuevo grupo que se reúne semanalmente en el gimnasio local.  Mi objetivo no es lucrativo. Las personas abonan una cuota o aporte solidario simbólico. Me llena de satisfacción ver cómo, de boca en boca, la comunidad se va sumando.  El yoga requiere disciplina, quererse a uno mismo y sostener la constancia en el tiempo. Si bien la medicina tradicional es fundamental y los tratamientos médicos deben respetarse, el yoga terapéutico ofrece una vía complementaria y de transformación para sanar desde nuestro interior y ganar calidad de vida>>

Los días de clases son en el Centro de Jubilados: martes y miércoles a las 16 hs y los miércoles en el Gimnasio Municipal a las 11 hs, cuando el Coordinador convoca, de acuerdo a la disponibilidad del espacio.

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