Brenda Sede Lucena, bióloga de 31 años, está a punto de cambiar el futuro de los alimentos funcionales con un jugo fermentado de calafate con propiedades excepcionales.
Su investigación, en etapa final, combina nutrición y farmacéutica para potenciar los beneficios de este arbusto nativo.

El calafate es el fruto de un arbusto nativo y endémico de la Patagonia con el que se elabora helado, licores y mermeladas. ¿Por qué es un “superjugo”? Por que es ocho veces más antioxidante que el arándano.
Fermentado con bacterias lácticas autóctonas, lo que aumenta sus propiedades saludables.

Beneficios clave: retrasa el envejecimiento celular, combate el síndrome metabólico (obesidad, diabetes) y es antihipertensivo.
100% natural: sin conservantes ni aditivos, apto para personas diabéticas.
La investigación, desarrollada en el CIEFAP, ahora analiza su “vida estante” (duración en góndola) para dar el salto al mercado.
“Quería crear algo que sirviera a la gente. Los resultados superaron nuestras expectativas” expresó Brenda Sede Lucena
