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 Una charla íntima sobre el arte de contar historias

Rodis Recalt, oriundo de Jacobacci, es periodista, trabaja en la revista Noticias y cubre temas esencialmente de política, judiciales e inteligencia. Hace temas de actualidad variados, si lo amerita alguna ocasión, pero en general, se enfoca en esos tres temas y algunos que tengan que ver también con empresarios, pero más ligados a la política, no tanto temas de negocios, sino más de empresas reguladas y que tengan roce con la política. En una conversación con Kaleido Magazine, el periodista repasa la gestación de sus proyectos más emblemáticos, el impacto de los procesos históricos en la política argentina y la búsqueda constante de un equilibrio entre la vocación y la vida familiar.

<<Hice la primaria y la secundaria en Jacobacci, en la Escuela Primaria Nº 17 y en el CEM 6  (actual ESRN 6). Después me mudé a Buenos Aires en 2005. Egresé en el 2003 allá en Jacobacci, en el 2004 me quedé trabajando. Trabajé un tiempo largo mientras estaba en la secundaria y después cuando terminé, trabajé en el estudio contable de Oscar Contin, que tenía como socio a Horacio Viña. También trabajé en un ciber café que era de Javier Sade en ese 2004, estaba en calle Cortizo casi San Martín, al lado de la casa de Simón Véjar, de las chicas donde vivían Florencia y Candelaria Chucair. Ellas estaban ahí, eran las vecinas de ese negocio que no me acuerdo el nombre; en un momento fue un kiosco, hoy no recuerdo qué es, pero ahí funcionó un ciber en 2004 cuando estaba el auge de los ciber cafés. Venían a jugar a los jueguitos y a conectarse a internet, y yo lo atendía en el horario de la tarde, a última hora, porque a la mañana trabajaba de 9 a 12:30 en el estudio, después entraba a la tarde de 4 a 6, y creo que de 7 a 9 o de 6 a 9 me iba al ciber. Estaba todo el día.>>

<<Me mudé a Buenos Aires en 2005 porque surgió una oportunidad con Horacio, que era el socio de Oscar Contín, en el estudio contable. Me vine a trabajar acá trabajando part-time y estudiando. A la mañana trabajaba en el estudio y a la tarde cursaba. Empecé con Ingeniería en Sistemas en la UBA, en el CBC, pero lo descontinué, no lo seguí. Después terminé inclinándome hacia el periodismo porque ya había tenido un programa de radio en Jacobacci, en FM Nevada, y siempre me gustó el tema de la radio y los medios. Acá en Buenos Aires había hecho una experiencia en un programa de radio, pero era más periodístico, y ahí me picó el bichito por la política, por el periodismo, ya tenía el vínculo con la política por mi papá, pero nunca lo había explotado desde el lado del periodismo; siempre me gustaban los medios desde el lado del entretenimiento, la música, la radio, Cambié a Periodismo en TEA y bueno, ahí en el primer año de TEA empecé a trabajar en Perfil y medio como que se me superponían un poco todos los horarios, así que terminé dejando la carrera y me enfoqué directamente en trabajar en la editorial.>>

<<El interés por la política en general siempre estuvo dando vueltas, un poco la curiosidad, también por lo que escuchaba en casa. A mí me gustaba acompañarlo a mi viejo en algunos actos a los que él iba, en algunos eventos. A casa siempre venía algún político de la región, de la provincia, cuando pasaba por Jacobacci.>>

<<Cuando empecé a hacer periodismo, el periodismo político me resultó más fácil que otros. Me gustaban otros tipos de periodismo, espectáculos, me gustaba el entretenimiento, me gustaba el deporte, pero sentía que tenía más herramientas para el periodismo político porque conocía a algunos personajes. Entonces, además, en el momento en que yo empiezo a hacer periodismo, que fue más o menos 2006, 2007, fue el último año de la presidencia de Néstor Kirchner y el comienzo de la de Cristina. En esa época Pichetto, siendo rionegrino, tenía algún grado de relevancia, y creo que en esa época también entra como legisladora a la Cámara de Diputados Lorena Rossi, de Jacobacci. Entonces, me resultaba natural estar conectado con la actividad del Congreso porque los miraba a ellos, veía las actividades y por decantación veía las de todo el resto. Entonces, siempre había como un hilo rojo que me terminaba conectando con la política, así que cubrirla de manera periodística se me hacía relativamente fácil, más que nada porque conocía a los actores y entendía un poco la dinámica de la política, las necesidades de los gobiernos provinciales y la interacción con el Gobierno nacional. Bueno, entonces todo eso hizo que migrara rápidamente hacia el periodismo político>>

<<La tele fue un proceso más lento. Tuve mi primera experiencia en televisión cuando lo entrevisté a Stiuso en 2014, que ahí me empiezan a invitar a algunos programas como para contar la experiencia de la entrevista. Y en ese momento había sucedido la muerte de Nisman también, que fue lo que terminó resignificando el reportaje a Stiuso, que había sido unos meses antes. Entonces luego pasé a ser como una suerte de panelista de diferentes programas, sobre todo del Grupo América: Intratables, Animales Sueltos, Programas de la época. Me invitó en algunos momentos Mauro Viale también. Me acuerdo que la primera experiencia fue la de Telefe, que me invitó  Rodolfo Barili y Cristina Pérez a hablar en el programa.>>

<<A mí me gusta más la gráfica, porque pienso que tengo más tiempo para trabajar los temas, y la tele tiene una urgencia que a veces me cuesta llevarla adelante. Así que preferí discontinuarlo también y enfocarme más en la gráfica. El año pasado, Luciana Geuna me invitó a participar de un programa que ella iniciaba, que se llama ¿Y mañana qué?, este año también está al aire, y ahí me dije que sí, tenía ganas de volver. TN me parecía una gran pantalla para volver a hacer periodismo en televisión, y la verdad fue una experiencia espectacular. Y como todo, también dejé de estar en el programa para enfocarme en otros proyectos>>

<<Por qué elegí entrevistar a quienes participaron de la Convención Constituyente de 1994? En principio, me parecía interesante conversar con ellos sobre aquel proceso, tratar de aprender, sacar alguna enseñanza de lo que había sido y comprender si había sido un proceso virtuoso o si había tenido errores. Me encontré con las dos cosas: tenía partes que habían sido muy virtuosas y también cosas que quedaron inconclusas o temas que la Constituyente no terminó de resolver. Me parecía bueno que quedaría un registro y un balance de los propios protagonistas en clave periodística, porque todo lo que había visto y leído hasta el momento era muy académico y complejo. Encontrar una conversación más amena con ellos era una buena manera de repensar aquel proceso. No logré entrevistar a todos los que participaron porque muchos fallecieron. Fueron 308 convencionales y la muestra tenía que ser representativa, así que terminamos entrevistando a 36. En esa búsqueda tratábamos de dar con los más reconocidos, los más representativos políticamente de la época y, al mismo tiempo, los más conocidos para el público, para que fuera agradable conversar con ellos.>>

<<De repente tuve conversaciones con figuras como Horacio Rosatti, Lilita Carrió, Graciela Fernández Meijide, Eduardo Menem o Coti Nosiglia —que no había sido constituyente, pero había sido parte del Pacto de Olivos—. También estuvo Carlos Pagni, un periodista muy importante que había sido cronista de la Constituyente y vivió el proceso desde allí, que contó su experiencia desde el punto de vista periodístico. Después sumamos a Cristina Kirchner, Aldo Rico y personajes de todos los espacios, como Juan Pablo Cafiero, del Frente Grande, además de muchos representantes radicales de la época. Lo que buscaba el podcast era ser representativo y reflexivo sobre estas personas que, con el tiempo, pasaron a tener roles distintos y relevantes, y que llevaban sobre sus espaldas la experiencia de haber sido reformadores de la Constitución. A mí me daba mucha curiosidad conocerlos en persona. Desde un punto de vista casi «cholulo», lo primero era ir a entrevistarlos a sus lugares de pertenencia: sus casas, trabajos u oficinas. Por ejemplo, en el caso de Rosatti fuimos a la biblioteca de la Corte Suprema, que es un lugar muy lindo e histórico, parecido a una biblioteca de Harry Potter. También fuimos a la quinta donde vive Lilita Carrió, al Instituto Patria donde trabajaba Cristina, al bar de Eduardo Valdés en Almagro y al estudio de Juan Pablo Cafiero. Había muchas diferencias entre los espacios: desde lugares solemnes y muy agradables hasta entornos de trabajo tranquilos o sus propias casas.>>

<<De todos aprendí algo y me producía mucho placer conversar sin apuro, casi sin guion, sobre el proceso de la Constituyente. Era como una charla política con personajes que habían sido relevantes (algunos todavía vigentes) y que ya no tenían la urgencia de la agenda o los compromisos políticos que los pudiesen encorsetar en sus respuestas. Muchos hablaban totalmente sin casette. Algunos ya tenían ese estilo de por sí, como el caso de Carrió, que siempre fue una mujer bastante irreverente y frontal; otros, que tal vez en sus épocas de actividad eran más medidos, ahora estaban totalmente desencorsetados. Eso me pareció lo más interesante de todas las conversaciones.>>

<<Bueno, proyectos personales ahora actuales, sigo con la revista, que me produce mucho placer escribir en Noticias, tocar todos los temas de actualidad con algún grado de profundidad y tiempo para trabajarlos. Eso me parece que es una cosa que hay poco en el periodismo de hoy, que necesita tanta urgencia y hay tantos temas en la actualidad para cubrir. Entonces tener como una especie de oasis ahí, de un medio que te permita trabajar un poco más los temas y tener tiempo de escribirlos y también para leerlos, me parece que es algo que no quisiera soltar en el corto plazo. Y después, buscando siempre algún proyecto de podcast (me gustó mucho haber hecho el podcast en el 2024) una idea que sea atractiva, que no requiera urgencia, que sea atemporal, me pareció muy interesante. Me gustan los temas, algunos temas de historia o de historia reciente. Bueno, la Constituyente tenía esa cosa de que tenía un costado de historia reciente y con protagonistas célebres que hacían un lindo combo para trabajarlo y me quedé con esa sensación de que tendría que seguir buscando proyectos parecidos para poder explotar en el futuro.>>

<<Qué difícil lo de los sueños por cumplir… Yo me pongo metas todos los años de cosas que puedo hacer, de cosas que quiero proyectar. En este momento estoy en esa búsqueda que te decía antes, de un proyecto que me permita otra vez hacer un poco de periodismo distinto al que hago semana a semana. Tengo algunos proyectos más… que tienen más que ver con la familia, con dedicarle más tiempo a mi hija, a mi familia, que proyectos profesionales y/o proyectos periodísticos y sueños grandes, creo que van apareciendo a medida que los veo, que surge unas ganas de hacer algo, pero no tengo ahora un gran sueño por delante. Es… difícil la pregunta.>>

<<De Jacobacci añoro cuando voy, el tiempo, me gusta que haya tiempo para hacer las cosas, que no haya urgencias, el ritmo de Jacobacci. A mí me gusta tenerlo cada tanto en mi vida. Saber que está la oportunidad de que en algún momento del año puedo ir y desconectar. No me termino de desconectar del todo, pero ir y descansar y estar ahí, visitando a los amigos. La última vez que estuve, como siempre voy en verano, esta vez fue en invierno, que hacía muchos años que no iba en invierno, por lo menos 15 años. Y encontrarme con el ritmo del pueblo activo, porque más allá de que no había clases la mayoría estaban haciendo sus actividades. Estuve con mis amigos con los que jugué al básquet durante toda mi infancia y toda la adolescencia, ir a jugar y a correr con ellos me pareció un planazo espectacular. También estas últimas vacaciones, mi hija pudo conocer la nieve, me gusta cuando vamos para allá, que ella disfrute Jacobacci, que ande, que tenga amiguitos allá, que los visite, y que ella tenga en su vida una presencia de Jacobacci. Compartirlo con mi familia, con Agus, con Roma, me parece muy lindo y muy importante.>>

<<Me gusta viajar, me gusta la ruta Jacobacci-Bariloche, la hago con mucho placer. Llegar a Jacobacci, me gusta entrar al pueblo, me gusta andar por sus calles sintiendo que las conozco de memoria, ver a la gente con la que crecí. Me pasa a veces que mucha gente que me cruzo que no me acuerdo su nombre, pero los conozco de cara porque los veía de siempre, encontrarme con caras conocidas…. en Buenos Aires es difícil encontrarte con caras conocidas>>

<<El proceso para una futura reforma constitucional es complejo porque exige un consenso sumamente amplio. En primer lugar, se necesita aprobar una ley que declare la necesidad de la reforma y especifique con exactitud qué artículos o secciones de la Constitución se van a modificar. No se puede abrir la Constitución de manera aleatoria ni genérica; hay que definir de antemano qué puntos se tocarán, y para ello se requiere un acuerdo previo generalizado. Ese requisito funciona como un anticuerpo de la propia Constitución para garantizar que, si se va a modificar algún punto, existe una gran mayoría de acuerdo sobre esa delimitación previa. Para tomar dimensión de los plazos: la conversación política que derivó en la reforma de 1994 comenzó en 1973 con el regreso de Perón a la Argentina, y recién se concretó más de veinte años después. Hoy apenas existen esbozos y declaraciones aisladas de algunos sectores que plantean la necesidad de volver a modernizar el texto constitucional. Lo que ocurre en la actualidad se asemeja a aquel inicio de 1973: son solo comentarios iniciales, cuando lo que realmente hace falta es construir y encontrar el consenso, que es la etapa más determinante y compleja de todo el proceso. Por todo esto, no veo en el corto plazo un horizonte real de reforma constitucional>>

https://noticias.perfil.com/noticias/politica/scatturice-en-zona-de-turbulencia.phtml

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