El eje de rotación de la Tierra ha cambiado desde el siglo XIX a causa de la construcción de casi 7.000 presas en todo el mundo

Un nuevo estudio revela que más de 6.800 presas han desplazado el eje de rotación de la Tierra desde 1835, afectando al nivel del mar y a los modelos climáticos globales.

En 1994 el ingeniero japonés Masahiro Hara descubrió casi de casualidad la inspiración que lo llevaría a crear los códigos QR.

No hace falta pensar en terremotos o en asteroides para alterar el equilibrio de la Tierra. A lo largo de casi dos siglos, una acción humana tan aparentemente local como la construcción de presas ha tenido un efecto global inesperado: el eje de rotación de la Tierra se ha desplazado más de un metro. Y todo por almacenar agua. El dato no proviene de una intuición ni de una simple observación. Un nuevo estudio liderado por investigadores de la Universidad de Harvard, publicado en Geophysical Research Letters, ha calculado con precisión este fenómeno conocido como true polar wander (TPW, o deriva polar verdadera). El artículo, basado en modelos numéricos detallados y en una base de datos global de embalses, demuestra que la acumulación de agua en más de 6.800 presas ha influido en el movimiento de los polos del planeta de forma medible y significativa.

El total de agua almacenada por las 6.862 presas incluidas en el estudio equivale a una disminución del nivel medio del mar de 21,8 milímetros entre 1900 y 2011. Este dato se calcula utilizando modelos que consideran tanto la redistribución de masas como los efectos gravitacionales de la Tierra. En otras palabras, al retener el agua en tierra firme, se reduce la cantidad que llegaría al océano, y por tanto se ralentiza temporalmente la subida del nivel del mar.

La magnitud de esta disminución no es despreciable. Según los autores, el 88 % de ese volumen de agua se acumuló solo en la segunda mitad del siglo XX. Esta tendencia coincide con el auge de las grandes infraestructuras hidráulicas en países como China, India y Turquía, así como con el desarrollo de políticas de expansión energética e irrigación en África oriental.

Uno de los elementos clave del trabajo es que el impacto de estas presas sobre el eje de rotación se ha modelado incluso teniendo en cuenta los efectos de filtraciones o pérdidas por evaporación, que pueden hacer que el volumen efectivo de agua almacenada sea menor. Aun así, los cálculos indican que las presas pequeñas no incluidas en la base de datos —que representan el 28 % del volumen global— probablemente no habrían cambiado sustancialmente los resultados.

Aunque pueda parecer que una variación de centímetros en el eje de rotación carece de consecuencias prácticas, estos movimientos ayudan a los científicos a entender mejor el equilibrio dinámico del planeta. De hecho, conocer la contribución humana a la deriva polar permite ajustar mejor los modelos que predicen los efectos del deshielo polar y del cambio climático.

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