<<Mi nombre es Santiago Ezequiel Colipán. Nací y me crie en Ingeniero Jacobacci, Río Negro, un lugar que tanto amo y extraño, del cual tengo hermosos recuerdos de toda mi infancia y adolescencia hasta que me fui. Aunque cada tanto siempre voy, atesoro conmigo los mejores recuerdos de ese lugar en el que me crie. Hoy me encuentro en El Bolsón, Río Negro, trabajando y viviendo aquí, dedicándome a la música y a diferentes laburos con amigos, haciendo de todo un poco, pero siempre tratando de que el eje de la vida sea la música.>> Así comienza nuestro amigo, a contarnos su vida artística.
<<Mi camino musical comenzó en la iglesia cuando era muy niño, acompañando a mis padres. Según me contaron ellos, entre los cuatro y cinco años ya me sentaba en las reuniones de la iglesia a hacer como que tocaba la batería, así que evidentemente mis gustos ya iban por ahí. Con el paso del tiempo fui creciendo y tuve la oportunidad de que me enseñaran a tocar tanto Pablo Sepúlveda como el “Gato” Miranda, quienes me enseñaron a coordinar y a dar mis primeros pasos en la batería.>>
<<En la adolescencia fui generando otras conexiones y lazos, armando pequeñas banditas donde hacíamos covers. La primera banda a la que me sumé, cuando tenía alrededor de quince años, fue Adrenalina, la banda de mis amigos Nahuel Sánchez y Julián Sánchez, a quienes conocí en esa época en Jacobacci. En ese tiempo hacíamos temas de Catupecu Machu, nos divertíamos haciendo temas de Los Enanitos Verdes y también compusimos temas en nuestra infancia. Con ellos pude terminar de conectar con la música desde otro lado.>>
<<A lo largo de mi carrera he participado en muchísimos proyectos, tanto de temas propios como Dídimo o Nahuel Sánchez y los Androides, y he grabado baterías y colaborado en proyectos como Equilátero o los temas de Mauro Quinteros. En Meta Versión hemos reversionado canciones interpretándolas a nuestro estilo, como cuando con un tema de Bob Marley, Redemption Song, lo hicimos funky. También formé parte de Sudaca Funk, una banda de rap que armamos con amigos como Franco Millán y Feli Bonelli en las bases, mientras que Nico Parola y Morenito House hacían su magia lírica arriba de lo que componíamos. Fue una época hermosa, aunque duró poquito.>>
<<Mi inspiración como baterista viene en gran parte de Mike Portnoy. De muy chico, cuando la tecnología era otra, mi papá Santiago trabajaba en un ciber y me conseguía videos de batería que duraban quince o veinte segundos. Entre ellos estaba Mike Portnoy; yo no sabía quién era, pero miraba sus videos y me inspiraba no sólo la enorme batería que tenía, sino todo lo que hacía. Aunque nunca toqué su género, que es el metal progresivo, fue una gran inspiración para adentrarme en el mundo baterístico.>>

<<El paso a la guitarra y al canto fue un proceso largo. La guitarra llegó a mí en la adolescencia. Como escuchaba mucho metal en mi infancia, hice muchas amistades de ese palo y recuerdo las juntadas nocturnas a cantar y guitarrear. Como todo instrumento, no tiene techo, así que hasta el día de hoy intento seguir creciendo y explorando su universo. Escuchar muchos géneros variados me ayudó a aprender más en la guitarra y a no cerrarme a nada, lo que me permitió componer mis primeros temas.>>
<<Por su parte, el cantar nació en este último tiempo. En la batería sentí la necesidad de exigirme un poco más, así que tocar y cantar fue el primer paso que di. Hoy lo sigo haciendo en diferentes bandas, ya sea haciendo coros o como voz principal desde la batería.>>
<<Por lo general, la inspiración me llega en la noche, en la soledad, cuando uno está tranquilo y la cabeza empieza a procesar todo lo vivido en el día. Ahí llega el momento de agarrar la lapicera, el cuaderno, la guitarra o usar el celular como maqueta para guardar las ideas.>>
<<Hoy me encuentro terminando mi primer EP con temas que compuse en la época de Sudaca Funk y componiendo cosas nuevas que ojalá pueda grabar más adelante.>>
<<Mis temas propios están totalmente inspirados en nuestra zona, tanto en la estepa como en la cordillera y en los paisajes de nuestra hermosa Argentina. Tuve la suerte de recorrer gran parte de Río Negro de punta a punta. Mis letras fueron inspiradas y escritas en El Bolsón, El Hoyo, Lago Puelo y Bariloche. Son un homenaje a todo eso y también al canto de las aves, que para mí es algo muy lindo. Aprendí a escucharlas, a ver cómo se comunican y cómo van sobrevolando mientras todos andamos en la rutina de aquí para allá.>>

Mis canciones mezclan esas vivencias personales con el carácter del paisaje y del clima, como el viento y la lluvia. En lo musical tienen influencias de soul y funk, con melodías y un tinte rítmico en las letras a las que me gusta buscarles la rima.
<<Tuve la suerte de conocer a Diego Gutiérrez, quien impulsó de manera desinteresada y por puro amor a la música esta iniciativa de grabar mis temas. Si Dios quiere, saldrá a fin de año. Venimos con larga data y todavía queda mucho por disfrutar y ampliar en el currículum de la música.>>
