Independencia y libertad

Aunque a menudo usamos las palabras libertad e independencia como sinónimos, en la filosofía y la ciencia política tienen matices muy distintos. La forma más sencilla de diferenciarlas es que la independencia suele referirse a un estado colectivo o estructural (no depender de otros), mientras que la libertad es una condición humana y práctica (la capacidad de elegir).

Independencia: La ausencia de subordinación. La independencia es, esencialmente, autonomía. Significa que un individuo, una institución o un país no está bajo el control, la autoridad o el mando de otra entidad. Para ser independiente, necesitas que no haya un “jefe” o una fuerza externa que decida por ti.

Cuando una colonia se separa de su metrópoli, se convierte en un país independiente. Tiene su propio gobierno y leyes. La independencia económica significa que generas tus propios ingresos y no necesitas que nadie te mantenga.

Imagen de Pavel Kapysh en Pixabay

Libertad: La capacidad de actuar y elegir. La libertad es un concepto más amplio y profundo. Es la facultad natural que tiene el ser humano de obrar de una manera o de otra, y de no obrar, por lo que es responsable de sus actos. Es la posibilidad de decidir tu propio destino dentro de un marco social.

Es existencial, individual y práctico. No solo implica la falta de ataduras externas (libertad de ), sino también la capacidad real de hacer algo (libertad para ). Tener libertad de expresión, libertad de culto o la libertad de elegir qué carrera estudiar.

La gran paradoja: Puedes ser independiente pero no libre, y viceversa. Un ciudadano que vive en un país independiente (que no es colonia de nadie) pero bajo una dictadura estricta, no tiene libertad . Al revés, un adolescente que vive con sus padres no es independiente (depende de ellos para comer y tener techo), pero puede gozar de una gran libertad para opinar, crear o elegir a sus amigos.

Para ser libres internamente, no deberías dejar que te domine todo lo que existe a tu alrededor. Implica la real responsabilidad de cada uno de nuestros actos, sin culpar lo externo, de lo que decidamos hacer.

Para vivir como seres libres, podríamos practicar por ejemplo, los 5 acuerdos toltecas (Miguel Ruiz escribió el libro de los Cuatro Acuerdos y luego su hijo, culminó la obra con el Quinto Acuerdo) ellos son:

Sé impecable con tus palabras No te tomes nada personalNo hagas suposicionesDa siempre lo mejor de ti- Sé escéptico, pero aprende a escuchar.

No somos la mente, pasemos de SER la emoción a ser el observador de esa emoción.

Ser libres también implica abrazar la incertidumbre, dejar de querer tener el control sobre lo que no depende de nosotros. Ser personas ÍNTEGRAS también nos da libertad. Actuar del mismo modo cuando estás solo que cuando estás en compañía de alguien. Ser honestos con nosotros mismos…..!!!!!

Al final, la libertad externa es una cuestión de geografía o leyes, pero la libertad interna es una decisión que se toma y se defiende cada día independientemente del “ruido” que exista afuera. Resumiendo, siendo una persona libre podremos cambiar una sociedad tan oprimida actualmente, oprimida no por cuestiones sociales ni políticas, sino por vivir en un constante estado de juicio, falta de responsabilidad e incoherencia entre el sentir, pensar, decir y hacer.

«Al hombre se le puede arrebatar todo salvo una cosa: la última de las libertades humanas —la elección de la actitud personal ante un conjunto de circunstancias— para decidir su propio camino». (Víktor Frank)

Otros Posts