Licenciada en Enfermería. Ingresó a trabajar en el Hospital de Ingeniero Jacobacci el 11 de junio de 1987 . Trabajó en sala durante 3 años. Luego la trasladaron a quirófano , donde se desempeñó hasta su jubilación hace tres años y medio.
En sus últimos años de carrera, fue elegida por sus compañeros como jefa de quirófano.
Estudió Enfermería en la Escuela de Oficios (Escuela N° 134), en un convenio entre Educación y Salud. El curso duró 3 años.
Después de terminar la secundaria, cursó la profesionalización en la Escuela Superior de Enfermería de la provincia (ERS-ENSUR). Finalmente, obtuvo su título de Licenciada en Enfermería.

Cómo era trabajar en los ’80
Había sólo tres enfermeras por turno para cubrir todo el hospital. No había parteras, ginecólogos ni médicos especialistas; todos eran médicos generalistas (estaban los doctores Abatte, Del Carpio, Carceller y la Dra. Molina).
Las guardias no funcionaban de noche. Las enfermeras de turno la atendían y, de ser necesario, el chofer iba a buscar al médico a su casa. En esa época no tenían calefacción central, usaban estufas en los pasillos y pasaban mucho frío.
Había escasez de insumos, pero contaban con el apoyo de la mina Cerro Castillo que proveía al hospital de lo que faltara.
Al no haber parteras, las enfermeras realizaron muchos de los partos. En quirófano no había anestesiólogos. El Dr. Del Carpio realizó las anestesias peridurales y raquídeas, mientras que las enfermeras aplicaban la anestesia general con Ketalar (ketamina) e instrumentaban en las cirugías.
Teo define la enfermería como una profesión “de alma” que requiere amor y dedicación, ya que se trabaja cuidando y atendiendo a personas. Destaca lo satisfactorio que es trabajar en un pueblo chico donde se atiende a vecinos, amigos y familiares.
Afirma que el hospital siempre funcionó gracias al plantel de enfermería, que es el recurso humano que soluciona los problemas cuando algo falta.
“Fui muy feliz trabajando… le puse el alma a mi trabajo.”
